El Grand Yavuz Hotel, en la calle Piyer Loti del barrio de Çemberlitaş, junto a la zona de Sultanahmet, tiene dentro del edificio su propio baño turco y spa: el Dibekli Hamam. No es un establecimiento aparte al que haya que llegar en taxi después de un día de visitas, sino una parte del hotel en el que se duerme. Algunos viajeros lo buscan como "Dibekli Grand Hamam"; en la web oficial del hotel aparece con el nombre de Dibekli Hamam.
El propio hotel lo presenta como un espacio de bienestar que une la tradición del baño turco con las instalaciones de un spa moderno.
Un hammam es un baño de calor húmedo en el que el cuerpo se calienta, se exfolia y se lava por etapas, mientras que un spa convencional se centra en masajes y tratamientos individuales. La pieza central del hammam es el kese: una exfoliación con un guante de tela áspera seguida de un lavado con abundante espuma de jabón. El Dibekli Hamam reúne las dos cosas en el mismo lugar, así que se puede empezar con el calor y la exfoliación y terminar con un masaje y un rato de descanso.
El Dibekli Hamam ocupa unos 200 metros cuadrados y, según la ficha del propio hotel, incluye estos espacios:
La ficha también menciona masajista y asesores entre sus servicios. Para quien no ha estado nunca en un hammam, lo útil es saber que aquí el recorrido completo, del vapor al descanso, se hace sin salir del edificio.
El spa del hotel ofrece nueve tipos de masaje, desde el tradicional kese con espuma hasta la aromaterapia y el masaje en pareja:
El masaje en pareja figura como opción propia, algo a tener en cuenta en un viaje de luna de miel o de aniversario.
La primera visita al hammam funciona mejor si se hace sin prisa y en este orden: calor, exfoliación, lavado, masaje si se desea y descanso. Unos consejos prácticos:
Quien tenga problemas cardíacos o de tensión debería consultar a su médico sobre la exposición al calor antes del viaje.
El Grand Yavuz Hotel indica que el Dibekli Hamam está abierto a hombres y mujeres a partir de 16 años, pero no publica precios, horarios ni la forma en que se organizan las sesiones. Por eso conviene confirmarlo directamente con el hotel. Las preguntas más útiles son el horario actual del hammam y del spa, si hay que reservar los tratamientos con antelación, cuánto cuestan el kese y los masajes, si las sesiones son mixtas o separadas y si el spa admite a personas que no se alojan en el hotel.
Preguntarlo al hacer la reserva, y no al llegar, permite organizar el resto del viaje con esa información.
Alojarse junto a Sultanahmet permite terminar el día en el hammam sin coger ningún transporte, porque el hotel está a distancia a pie del Palacio de Topkapı, de Santa Sofía y del Gran Bazar. Por la mañana los monumentos, por la tarde el bazar y antes de cenar el vapor y un masaje: es un plan realista cuando todo se recorre andando y el baño está en el mismo edificio que la habitación.
El hotel tiene 111 habitaciones, la entrada es a partir de las 14:00 y la salida a las 12:00, y dispone de consigna de equipaje. Si llega temprano o tiene un vuelo tarde, pregunte si es posible encajar una sesión en el hammam el día de llegada o de salida.
Para reservar directamente con el hotel, consulte las habitaciones en la web oficial y escriba al hotel para confirmar los detalles del hammam.